10 marzo 2009

Tiramisú Foster's Hollywood


Después de un largo tiempo de silencio, vuelvo a la carga, recuperaré varios locales en los que he probado este delicioso postre en este tiempo de silencio. Mientras tanto publico mi última experiencia.

Ayer paramos a comer en un Foster's Hollywood y a la hora de los postres comprobé el radical cambio de carta que han realizado.

Entre las novedades destacaba el Fostermisú, que presentan como su particular visión del Tiramisú. Destaca el hecho de que entre los ingredientes asegura llevar queso mascarpone... pero a pocos centímetros a la izquierda hay una fotografía de este invento junto con el logotipo de la crema de queso Philadelphia... cualquier parecido con el mascarpone, mera coincidencia.

La presentación no está mal, salvo por el exceso de sirope de chocolate que hay sobre el postre y sobre los tres pegostes de nata que adornan el plato.

Tratando de olvidar este detalle, el sabor de la parte cremosa es ligeramente parecido a lo que debe de ser un buen tiramisú, pero falla la parte del bizcocho, demasiado gruesa (es más barata que la mezcla de queso), con una especie de pepitas de chocolate, sin amaretto o similares y sin el toque final que da el café.

Como postre está exquisito, como Tiramisú dista mucho de la realidad... es como hacer un solomillo de ternera a la parrila con pechuga de pavo...

Quizás con la moda actual de reinterpretar platos tradicionales, deconstruir tortillas y demás, esta sea la tendencia natural que debe de tomar el Tiramisú... el Tiramisú deconstruido!!!

Esperemos que no.

27 diciembre 2006

Tiramisú Asador Junco

Siguiendo con la tradición de ir probando los tiramisúes del mundo, aquí va el del Asador Junco, en Guadalix de la Sierra.

El restaurante tiene una carta amplia, variada y el trato es absolutamente delicioso.

A las carnes de caza hay que sumar pescados y ensaladas de temporada.

La presentación del tiramisú es muy buena, la textura correcta con una ligera toque untoso quizás por carencia de nata que equilibre el queso mascarpone.

Por lo demás es un tiramisú aceptable, aunque no está a la altura del resto de la carta del asador.

Geotag Google Maps [?]

09 octubre 2006

Tiramisú Trastévere

Mi primer tiramisú lo tomé aquí, en el Restaurante Italiano Trastévere de Ponferrada.

La esposa del dueño es del barrio del Trastévere de Roma.

En ningún otro lugar he podido probar unas pizzas y un tiramisú como los que hacen aquí... bueno, si quitamos mi receta de tiramisú que se le aproxima mucho.

Sin duda, el mejor tiramisú del planeta tierra.

La crema exquisita, el bizcocho amargo y mínimo en comparación, el chocolate espolvoreado en su justa medida...

No lo pude remediar, me comí dos de postre. :-)

Localización en Google Maps

07 septiembre 2006

Tiramisú Viena Capellanes

La gente de Viena Capellanes le llama "Lágrimas de Tiramisú", sin duda por la forma que le dan.

Postre demasiado untoso, apenas sabía a Tiramisú, sabor intenso a ¿Mascarpone? ¿Nata?... No sabría decir exactamente si era a alguno de los dos componentes o a ambos.

En cualquier caso estaba corto de azucar, de huevos, de café, de amaretto...

Ni como postre normal (sin llamarlo tiramisú) daba la talla.

Si te gusta el Tiramisú, ni lo pruebes.

30 agosto 2006

Tiramisú en el Restaurante Sofra - Ponferrada

Tiramisú en el Restaurante Sofra

El pasado sábado nos fuimos de boda a Ponferrada, León.

Por si no fuese suficiente con la cantidad de comida que se suele tomar en estos eventos, nos fuimos a comer al Restaurante Sofra... estomagada de cuidado con exquisitas viandas como la cecina de león con virutas de queso idiazabal, steak tartar, muselina de foie con manzana, mero con salsa de oricios y un sinfín de cosas que coronamos con su Tiramisú casero.

Sofra es un restaurante que ofrece cocina creativa de mercado, productos de temporada y de la zona, pero con un componente de creatividad que lo alejan de lo que es la costumbre por mi tierra... mesones de chuletón gigantesco con patatas fritas y ensalada.

A la creatividad se une una atención al cliente esmerada al detalle, una carta de vinos, una carta de aguas, una carta de té... incluso en los lavabos había una máquina dispensadora de cepillos de dientes con pasta de un solo uso para los más sibaritas.

La cobertura y la crema perfectas, el bizcocho bastante bueno, aunque quizás tenía un punto demasiado fuerte de café (le faltaba chocolate para mi gusto, pero a Hechiz0 le encantó).

La presentación exquisita y el sirope de chocolate que lo recubría a tiras le añadía un punto bastante interesante.

Altamente recomendable tanto el tiramisú como el restaurante en general.

Restaurante Sofra en Google Maps

21 agosto 2006

Tiramisú en el Grao - Castellón

Este finde tocaba dar una vuelta por Castellón.

El Domingo comimos en el Restaurante El Port situado en la Plaza del Mar, El Grao, al lado de Castellón de la Plana.

Sepia, chopitos, etc. Y de postre su Tiramisú casero.

Correcto de sabor y cantidad (nos lo tomamos entre los dos, estábamos un poco llenos).

La cobertura de chocolate espolvoreado presentaba una ligera resistencia, como si estuviese algo cristalizado al estilo de la crema catalana... se que no tiene mucho sentido, quizás bajo la capa de chocolate era donde estaba ese cristalizado, tampoco lo miramos mucho.

La única pega podría ser un poco de exceso en cuanto al bizcocho, por el resto nada que objetar.

20 julio 2006

Historia del Tiramisú

Tiramisu-chocolates-765w
TiramisuHosted on Zooomr


No se sabe a ciencia cierta cual es el origen de este postre.

Buscando un poco por la red me he topado con todo tipo de opiniones al respecto más o menos fundamentadas.

Parece ser que exiten dos grandes líneas de opinión, una que sitúa su nacimiento a finales del s. XVII y otra que dice que tan solo han pasado unas pocas décadas desde su aparición en los burdeles de la zona de Venetto.

Versión Siglo XVII

Hace mucho tiempo que el tiramisú encabeza la clasificación de los dulces más amados. En Italia en un sondeo realizado recientemente, lo ha confirmado como postre de cuchara predilecto de los más golosos. Pero su éxito no conoce fronteras: se encuentra, como invitado de honor, en la carta de muchísimos restaurantes en cualquier rincón del mundo. No tiene fronteras, ni tan siquiera virtuales, ya que son muy numerosas las páginas web dedicadas a este dulce, por sus incondicionales. No obstante, el origen del tiramisú es sin duda alguna italiano.

La Toscana y el Venetto, ambas regiones italianas, reclaman la paternidad de esta inimitable delicia. Establecer quién tiene la razón se hace complicado cuando la historia raya la leyenda y el gran tiempo transcurrido limita toda posibilidad de una comprobación objetiva. De todos modos, la versión más acreditada de la historia del tiramisú coloca su nacimiento hacia finales del siglo XVII.

Se cuenta, que el dulce vio la luz en Siena; la ocasión fue una visita del entonces Gran Duque de Toscana, Cosimo III de Medici. Vanidoso, despilfarrador y amante del lujo, el histórico personaje era, también bastante goloso y apreció la nueva especialidad que, en su honor, fue bautizada "sopa del duque". A su partida, la noble receta lo siguió a la corte de Florencia, que en aquel entonces era un crisol de intelectuales y artistas procedentes de toda Italia y Europa entera.

Fue así que la "sopa del duque" se hizo famosa, hasta pasar las fronteras del gran ducado para llegar a Treviso y después a Venecia. En donde, sigue la leyenda, se convirtió en el dulce favorito de los cortesanos, dado que le atribuían propiedades excitantes y afrodisíacas. Hasta el punto que se difundió la costumbre de consumir abundantes porciones antes de cada encuentro amoroso. Esta es la razón por la cual la "zuppa del duca" cambió nombre y tomó aquel más alusivo de "tiramisú" (en italiano literalmente "tirame-arriba"). Y aquí termina la historia.

Sobre las presuntas virtudes afrodisíacas del tiramisú habría que discutir. En efecto, la presencia del café y del cacao (aunque en mínimas cantidades) podría conferir al dulce un poder blandamente excitante. En cambio es indiscutible su valor energético y su alto contenido en proteínas y azúcares unido a su sabor lo convierte en un postre muy gustoso. Su variante heladera, de reciente introducción, se ha convertido ya en todo un clásico, apreciado tanto en verano como en invierno, gracias a la creatividad de los heladeros, que hemos sabido reproducir fielmente el sabor y el aroma de la receta original, dotándole de una suavidad y cremosidad, unido a su frescura hasta entonces desconocida.

Sobre el tiramisú, tendremos que puntualizar, que lo mismo sobre su versión heladera, que sobre la pastelera hay mucho tiramisú hecho con un preparado en polvo, en pasta o concentrado, que su sabor no tiene nada que ver con el preparado de forma natural, exquisito como indica su historia anteriormente descrita y sobre todo más nutritivo y sano.

Fuente: Heladería Italiana

Versión Siglo XX

El Tiramisú es parte de la historia actual, pero no pertenece a la historia de los dulces de antaños y blasonados de la gran Cocina italiana. En efecto, este dulce único lleva pocas décadas y no obstante su joven edad, con intrepidez y por supuesto por ser muy del agrado por su gusto, está conquistando y deleitando los paladares del mundo entero a la par de la pizza y spaghetti (por mencionar algo típico italiano), como para encontrarlo en cualquier local que sirva comidas. Como en las familias, donde muchas amas de casa se enfrentan a elaboraciones no siempre bien logradas por no conocer la receta, o por falta de particulares ingredientes; o a veces, con otros que no son pertinentes, como el Mascarpone, que al fin y al cabo, no tiene derecho a ser uno de los componentes porque no está en la receta original. El gran interés por este dulce que se ha hecho tan famoso, lo demuestran también los muchos apasionados que a menudo salen en el Foro de esta revista pidiendo la verdadera receta, pero resulta que entre los que contestan, nadie conoce la fórmula exacta.

Para empezar, buscando en la fundamental “Storia della Cucina Italiana” del ilustre Massimo Alberini, gran experto en gastronomía, el Tiramisú no se encuentra; como tampoco en las 1200 páginas del otro libro que para los italiano es el “evangelio” de la historia de la gastronomía italiana: “Le ricette regionali italiane” de Anna Gosetti della Salda. El mismo Alberini era contrario, y definía este dulce una “mala invención” (probablemente debido a su lugar de origen donde se preparaba y era ofrecido). Y cuanto menos, que nadie piense en buscarlo en los libros históricos de la cocina clásica internacional como los de Escoffier, Carême, Pellaprat, etc., emplearían su tiempo inutilmente.

Hablando de esta receta, justamente el “Tirami su” tiene su origen por la parte Este del Norte de Italia, en la región del Veneto con Venecia por capital. Su historia es bien distinta por ser muy original y muy curiosa... (sobre todo por el motivo y el lugar en el cual nació y fue “bautizado”). Este tipo de dulce tuvo su lugar de nacimiento o si queremos decir de preparación, en los años cinquenta, ni más ni menos que en un burdel... (¡si, el lector ha leído bien!), por cierto en los del Veneto. Estos locales han sido la cuna donde vivió y tuvo sus momentos gloriosos deleitando y fortaleciendo y por qué no, envalentonando... ad libitum a esa clientela particular de aficionados de las casas de meretricio. Pero su vida gozosa no duró mucho, porque la diputada y senadora Angelina Merlin del partido socialista, en el 1958 logró promulgar la ley para la abolición de las casas de tolerancia y el “Tirami su” se quedó en paro...

A una afirmación así, tan sorprendente y divertida, se impone de inmediato una respuesta exhaustiva con pruebas otro tanto convincentes. Entonces, más vale referirse a la entrevista hecha ya hace unos años a Arturo Filippini, presidente de la cadena de restaurantes Toulá, de medio-alto nivel, que en los años setenta empezaba a desarrollarse y crecer con éxito en algunas ciudades de Italia. Arturo Filippini era gran amigo y colega de Alfredo Beltrame, un maestro de la hostelería veneta y fundador de esa misma cadena de restaurantes con sede en la ciudad de Treviso, en el Veneto. Beltrame mismo lo admitía: “Había sido efectivamente después de la guerra –decía Filippini- cuando nos íbamos con amigos a los burdeles de Treviso..., en esos tiempos tenían también cocinero... La maîtresse, a los clientes aficionados (pero también a las mujeres) les ofrecía un dulce diciendo con cortesía estas palabras emblemáticas: Anda, toma cariño, que te doy una cosa que "te tira su"...”

Por supuesto el "te tira su", que precisamente es en dialecto del Veneto, pero también en la lengua italiana, podría ser el equivalente en español del "tentempié", pero no tanto a la manera de un piscolabis, con una ligera corrección, en cuanto a que el Tiramisú como dulce es mucho más fortalecedor y de inmediato efecto gracia a la cantidad de glúcidos que incorpora; pero de ninguna manera lleva el Mascarpone, como tampoco la nata u otras grasas similares, porque todos esos lípidos no hacen más que tener un peso en el estómago y ralentizar la digestión, con el resultado de obtener el efecto contrario, es decir, crear cansancio y somnolencia (muy lejos de tener "el cielo en la boca" como alguien da publicidad por alguna parte en la Web!).

En el 1968 el Tiramisú artesanal de Alfredo Beltrame llega oficialmente a la cadena de los restaurantes Toulá. Esto es como dedir que este dulce, gracia a Beltrame y su cadena de locales, fue sacado de la intimidad de los prostíbulos y presentado al exterior para gozar de la gloria y del gran éxito en el mundo. Entre los años setenta y ochenta por primera vez en el restaurante Toulá de Milano, fue presentado como manda la siguiente receta, que es la verdadera y única, simplemente con estos cinco ingredientes:

Huevos y azúcar batidos, bizcochos Savoiardi mojados en el café espresso y cacao en polvo.

Desde entonces en la cadena de los Toulá siguen hoy en día presentando esta receta que es la original. También en favor a la original, en los años setenta, en San Giuliano Milanese, llegaron los hermanos Romano y Rino Bindi, que engrandeciendo su pequeña empresa de repostería del padre Attilio, se lanzaron, gracias a la industria de la congelación, ampliando la difusión de este dulce siempre con la misma fórmula clásica, consiguiendo un enorme éxito por enviar al mundo el verdadero Tiramisú (muy probablemente, a nivel industrial, quedan solo ellos, ya que otras empresas lo elaboran con más ingredientes añadidos).

Ahora el Tiramisú anda libre por el mundo por no estar protegido por ninguna marca de fábrica registrada. Así que, sea en los restaurantes italianos, excepto los del Toulá, como en los del extranjero (y también en igual medida, muchos aficionados a la cocina) que, sin conocerlo, lo elaboran con un amasijo de ingredientes en un gatuperio de recetas, interpretando cada uno a su manera y según su conveniencia o gusto en utilizar uno u otro ingrediente. El resultado final es que de la manera que este producto elaborado en el mundo, del Tiramisú, no queda nada más que solo el nombre..., a menos que, los que lean estas notas, quieran tener en cuenta la receta original y sacar buen provecho!

Fuente: AFuegoLento.com

Mi opinión personal... ni idea, la receta que yo uso se parece bastante a la mayoría que he encontrado, salvando las distancias con algunas que incluyen naranjas y otros aditamentos un poco extraños.

Dicha receta me la ha pasado un amigo italiano, quien a su vez la recibió de su padre, que también la recibió de su abuelo... aunque no me comentó si se remonta mucho más allá en el tiempo (si algún día tengo la suerte de volverme a cruzar con él en esta vida, se lo preguntaré). Lo cierto es que su abuelo era de Venecia, la capital del Venetto... pero no tiene nada que ver con la receta de la Versión Siglo XX...

En cualquier caso es una maravilla culinaria, realmente me importa de poco a nada saber si tiene 80 ó 300 años la receta.